Wednesday, May 6, 2020

Salvando vidas con el corazón y ritmo desde California

Conoce a la colombiana que está cambiado la vida de otros con su amor por el baile, con su Zumba-terapia.

Sandra Cano lista para sus clases de Zumba!
Sandra Cano, coreógrafa por 15 años e instructora de Zumba por siete años, emprendió la aventura de enseñar clases bilingües gratuitas de Zumba por Internet como respuesta a la cuarentena por el nuevo coronavirus. Para Sandra, el baile es terapia y por ello debe estar disponible y ser accesible para todas las personas que quieran y necesiten esta terapia.

Originaria de la ciudad de Armenia en Quindío, una región ubicada en el oriente de Colombia sobre la Cordillera Central, donde se encuentra uno de los mejores cafés del mundo, Sandra es una mujer orgullosamente colombiana, casada, madre de dos niñas y apasionada por el baile.

Al ver la problemática con la pandemia, por la cual empezaron a cerrar diferentes negocios, incluyendo los gimnasios, ella le comentó a su esposo sobre sus planes de continuar bailando. “Para mí el baile y el ejercicio se volvieron un estilo de vida. A parte de ayudarme a recuperar mi peso normal, Zumba me rescató de la depresión y la ansiedad, en sí, se convirtió en mi medicina”, expresó Sandra. Así como ella, hay muchas personas que luchan contra estos enemigos invisibles, y en estos momentos tan difíciles, la salud mental se vuelve de aún de mayor importancia porque además de tener que quedarnos en casa, hay personas que también se han quedado sin trabajo. 
Sandra Cano y su esposo: ¡los gemelos fantásticos!
“Yo pienso que Zumba es una terapia y estoy haciendo lo posible para que quienes la quieran hacer, tengan acceso a ella. Mi mayor objetivo es llevar alegría, positivismo, ejercicio, y esperanza a aquellos que la quieran y la necesiten”, dijo Sandra, algo que ya está dando resultados.

Tan solo un mes después de estar enseñando sus clases de Zumba por Internet, se les invitó a los participantes de la clase a llenar una encuesta para contribuir con su experiencia para la elaboración de este artículo. “Las clases de Sandra son muy bien organizadas, me gusta su alegría y que ella refleja su amor al baile. Me hace pensar que estamos en tremenda rumba a pensar de estar en mi casa”, compartió Diana, quien vive en el estado de Pensilvania. Así mismo, María desde Colombia compartió: "esta clase me ha cambiado la vida. Estaba deprimida por todo el impacto de la crisis y gracias a esta clase salí de la depresión. Dejé de llorar por tristeza y ahora lloro de felicidad gracias a Sandra y sus clases".
Sandra Cano enseñando Zumba en un gimnasio antes del coronavirus.
Antes del coronavirus, Sandra ya estaba dando clases en el Área de la Bahía en California, donde ella vive. Para Sandra, haber pasado de clases presenciales a clases virtuales ha sido un cambio del cielo a la tierra, con muchos retos y aprendizajes. Ella menciona que en las clases presenciales los instructores se encuentran con sus estudiantes y logran crear un lazo de amistad. Además, para enseñar clases presenciales de baile no se necesita de mucha tecnología, solo un equipo para poner la música y así, la gente puede bailar. “No es lo mismo enseñar en un salón lleno de personas sonriendo felices, gritando y cantando, que bailar en mi sala sin estudiantes. Eso fue super difícil, no me sentía motivada, me sentía sin la energía de siempre, y aparte, me sentía apenada. ¡Sentía como si fuera mi primera vez enseñando Zumba!”, cuenta Sandra.
Los participantes de la clase virtual de Sandra Cano le agradecen por su clase.
Hasta la fecha, alrededor de 50 familias se han beneficiado de sus clases virtuales. Barbara de California compartió: “mi hija es enfermera en la Unidad de Cuidados Intensivos y tiene un bebé de 8 meses. Poder hacer Zumba con Sandra me ha ayudado a calmarme y poder hacer las cosas que tengo que hacer. ¿Serán las endorfinas (hormonas de la felicidad) o el entusiasmo de Sandra? ¡No lo sé, pero estoy muy agradecida!”. “Mi madre tiene 69 años y esta clase la mantiene activa, su temperamento cambió apenas comenzó a tomar esta clase”, comentó Lily de Texas. Las clases de Sandra Cano esta dirigidas a todas las edades. Sus participantes, quienes en su mayoría aún no la conocen en persona, son de descendencia latina, asiática y anglosajona, y hoy, la siguen en Estados Unidos desde Virginia, Washington, California, Colorado, Texas, Florida y Pensilvania, y fuera del país, desde Colombia y México.
Sandra Cano lista para iniciar su clase virtual!
Sandra empezó a dar sus clases virtuales bilingües en marzo y aunque desde un principio decidió no cobrar como una manera de contribuir a la comunidad, sigue comprando materiales para la clase y pagando la membresía de Zumba, el acceso a Internet y a la plataforma Zoom para continuar su labor. “Nosotros los instructores somos lo que somos por la gente que toman nuestras clases. La gente que participa en mis clases son mi mayor motivación, no se alcanzan a imaginar cómo pueden influir en la vida de un instructor”.

Para hacer una donación, puedes utilizar la aplicación Venmo y enviar a @SandraCanoDance.

¡Si quieres bailar con el corazón, sigue a Sandra en las redes sociales! Facebook, Instagram, YouTube.

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